28 diciembre 2013

Síndrome Metabólico: la epidemia del siglo XXI

Síndrome Metabólico
Figura 1.- Síndrome Metabólico
El término Síndrome Metabólico, aunque ampliamente utilizado en la jerga científica de las enfermedades metabólicas, es aún un desconocido para la mayoría de la población. No es nuevo, pero aún seguimos hablando de la diabetes, la obesidad, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares como entes diferenciadas. Sin embargo, éstas guardan una estrecha conexión que está obligando a la comunidad sanitaria a considerarlas como una patología integral. 


El Síndrome Metabólico es un grupo de factores de riesgo metabólicos que aumentan la predisposición de una persona a padecer enfermedad cardiovascular aterosclerótica, hipertensión y diabetes tipo 2.
El síndrome metabólico es un grupo de factores de riesgo metabólicos
Figura 2.- Definición del Síndrome Metabólico. [Ver la sección 'Imágenes' para los créditos]

En la actualidad no existe una definición clara y consensuada de lo que es el Síndrome Metabólico. De hecho, el criterio adoptado por diferentes entidades científicas varía en algunos parámetros, lo que dificulta tanto la estimación de su prevalencia, como su tratamiento clínico (para conocer los diferentes criterios diagnósticos, ver la referencia Magkos del 2009). En estos criterios, los signos fundamentales son hipertensión arterial, obesidad central (abdominal), dislipidemia (triglicéridos elevados y niveles de HDL bajos) e intolerancia a la glucosa (glucosa elevada en sangre). El Síndrome Metabólico también se asocia con patologías del tipo Síndrome del Ovario Poliquístico (PCOS), cáncer, hígado graso y enfermedades neurodegenerativas. La prevalencia del Síndrome Metabólico está en constante crecimiento, impulsado por el aumento de la obesidad y la diabetes. Se estima que en 2025 podría afectar al 40% de la población.


Criterios para el diagnóstico del Síndrome Metabólico
Figura 3.- Signos fundamentales incluidos en la mayoría de los criterios sugeridos para el diagnóstico del Síndrome Metabólico. [Ver la sección 'Imágenes' para los créditos]

El concepto de Síndrome Metabólico que engloba varias patologías relacionadas con el metabolismo surge de la estrecha relación que existe entre sus componentes. El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para el desarrollo de resistencia a la insulina, que puede eventualmente evolucionar a diabetes tipo 2. La diabetes y la hipertensión, por su parte, son dos factores de riesgo principales para padecer enfermedades cardiovasculares. A su vez, una vida sedentaria y unos hábitos de alimentación incorrectos son factores de riesgo para desarrollar obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Una persona con Síndrome Metabólico tiene también mayor riesgo de padecer problemas cardiovasculares y de morir. Según diferentes estudios, ese riesgo viene a ser de alrededor del 50% mayor para hombres, mientras que puede ser más del doble en mujeres. Al controlar uno de estos parámetros, se mejora el resto de forma clara. En una persona con obesidad, la tensión arterial y la intolerancia a la glucosa mejora con la pérdida de peso, por lo que en estos casos, ésta es la primera línea de actuación.
Ahora bien, esto no significa que una misma persona padece todas estas patologías a la vez. Baste un ejemplo: no todas las personas obesas padecen alteraciones en el metabolismo de la glucosa.


Relación entre la obesidad, la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares
Figura 4.- En esta figura se muestra la estrecha relación entre diferentes patologías que conforman el Síndrome Metabólico. [Ver la sección 'Imágenes' para los créditos]

El concepto detrás de este denominado Síndrome Metabólico es un ejemplo que ilustra de forma clara cómo la generación de conocimiento como resultado de la investigación en biomedicina se aplica para mejorar el diagnóstico de una patología. Éste es el primer paso para encontrar el tratamiento e incluso los mecanismos que permitan su prevención. Desde que en 1988 Reaven introdujo el concepto de "Síndrome X", éste ha ido evolucionando incorporando nuevos parámetros metabólicos estrechamente relacionados. Posteriormente se le denominó "Síndrome de Resistencia a la Insulina" puesto que se consideraba que era ésta la causante del resto de alteraciones. Actualmente, el término Síndrome Metabólico es el que mejor describe esta asociación de patologías. Cierto es que aún existen dudas acerca de su utilidad clínica como tal, lo que es hoy por hoy un objetivo de intensa investigación.


TRATAMIENTO

Independientemente del criterio concreto utilizado para el diagnóstico del Síndrome Metabólico, esta condición crónica es reversible si se trata en estadios tempranos. Para que esto sea posible, debe producirse un cambio en el estilo de vida que incluya control del peso corporal, una dieta equilibrada y la realización de actividad física. Es fundamental, además, que estos cambios sean duraderos y se incorporen a la vida diaria de forma permanente. Sin esta adherencia, los cambios son temporales y las patologías evolucionan hacia la irreversibilidad.

En el caso de personas obesas con Síndrome Metabólico, es fundamental la pérdida de peso. Una reducción en el peso lleva asociada una mejora en el control de la glucemia (glucosa en sangre), los niveles sanguíneos de lípidos (colesterol y triglicéridos) e incluso la desaparición del síndrome metabólico. Obviamente, estos efectos positivos son mayores cuanto mayor sea la pérdida de peso, pero aún son evidentes cuando éstas son moderadas.


El Síndrome Metabólico se reduce siguiente una dieta equilibrada, ejercicio físico y la pérdida de peso
Figura 5.- Tratamientos más efectivos para el Síndrome Metabólico. [Ver la sección 'Imágenes' para los créditos]

La ingesta de una dieta equilibrada puede contribuir a mejorar o incluso a hacer desaparecer el Síndrome Metabólico no sólo por su efecto sobre el peso corporal. De hecho, la dieta mediterránea y la denominada DASH, para la hipertensión, se han visto eficaces frente al Síndrome Metabólico. Ambas tiene en común que son ricas en frutas y verduras, con un control de la ingesta de grasas en la dieta DASH o el uso de aceite de oliva en la dieta mediterránea.
  

El ejercicio físico también es un componente fundamental de la terapia. Ya sea a través de la mejora de la resistencia a la insulina o la cantidad de tejido adiposo, o sus efectos sobre el Síndrome Metabólico en su conjunto, la realización de ejercicio físico es uno de los pilares fundamentales de ese cambio en el estilo de vida. Elegir el tipo de ejercicio físico es fundamental para obtener estos efectos beneficiosos. De hecho, una intensidad moderada es más efectiva que los ejercicios de alta intensidad, siendo los ejercicios aeróbicos los más apropiados (correr, nadar, ir en bicicleta, etc.). Además, también se produce mayor efecto cuanta mayor es la cantidad de ejercicio. Para esto, la recomendación de 30 minutos de ejercicios de intensidad media todos los días de la semana es una buena pauta para los efectos buscados. 


Referencias
- "Obesity and Diabetes in the Developing World — A Growing Challenge". P Hossain, B Kawar, M El Nahas. 2007. N Engl J Med, 356: 213-215.
- "Management of the Metabolic Syndrome and Type 2 Diabetes Through
Lifestyle Modification". F Magkos, M Yannakoulia, JL Chan, CS Mantzoros. 2009. Annu. Rev. Nutr. 29: 223–56.
- "Fetal Programming and Metabolic Syndrome". P Rinaudo, E Wang. 2012. Annu. Rev. Physiol. 74:107–30.
- "Metabolic Syndrome and Insulin Resistance: Underlying Causes and Modification by Exercise Training". CK Roberts, AL Hevener, RJ Barnard. 2013
American Physiological Society. Compr Physiol 3: 1-58.


Imágenes
- Figura 2.- Imagen representativa de las enfermedades cardiovasculares tomada de 'Punto noticias' 
            Imagen representativa de diabetes tomada de 'Clohed cirujanos
            Imagen representativa de hipertensión tomada de 'El blog del nutricionista'
- Figura 3.- Imagen representativa de la obesidad central tomada de 'Promoweb'
            Imagen representativa de la hipertensión arterial tomada de 'A.M.E.N. salud'
            Imagen representativa de los triglicéridos tomada de 'abc'
            Imagen representativa de la intolerancia a la glucosa tomada de 'Clohed cirujanos
- Figura 4.- Imagen representativa de las enfermedades cardiovasculares tomada de 'Punto noticias' www.puntonoticias.com
            Imagen representativa de diabetes tomada de 'Clohed cirujanos
            Imagen representativa de hipertensión tomada de 'El blog del nutricionista'
            Imagen representativa de la obesidad central tomada de 'Promoweb'
- Figura 5.- Imagen representativa de la dieta equilibrada tomada de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC)
            Imagen representativa del ejercicio físico tomada de 'iMujer entre padre'
            Imagen representativa de la pérdida de peso tomada de 'Jornada diaria'